El secreto de todo negocio exitoso es la retroalimentación en los empleados

Tener empleados a tu cargo no es una tarea nada fácil. Aquí te mostraremos cómo utilizar la retroalimentación para impulsar tu negocio al éxito. 

La retroalimentación es una herramienta positiva y fácil de usar para mejorar tu negocio.

Toda la inversión de tiempo, energía y dinero que se necesita para que tu negocio crezca es abrumador.

Seguro tú ya sabes todo esto. Es probable que hayas batallado para superar obstáculos que al principio no te imaginaste que aparecerían. Es normal y a todo líder emprendedor le ocurre.

Por otro lado, tener empleados a tu cargo no es una tarea nada fácil. Se necesita mucha paciencia y vocación para liderar a un equipo de trabajo.

En muchas ocasiones, se puede tener problemas porque los empleados no trabajan como te gustaría, no muestran compromiso y no estás obteniendo los resultados que imaginaste.

Afortunadamente, este es un inconveniente que puedes resolver con el poder de la retroalimentación. Aquí te mostraremos cómo utilizarla para impulsar tu negocio al éxito. 

Si lees hasta el final, ¡recibirás una sorpresa!

¿Por qué tus empleados cometen errores en sus tareas y cuál es tu deber como líder?

Existen muchos profesionales que, aunque se encuentren completamente capacitados para una tarea, tienden a cometer errores.

No necesariamente porque no tengan el conocimiento, sino porque no tiene la misma perspectiva que tú.

Desde el primer momento, puede ser un poco abrumador recibir un rechazo tajante de parte de una figura de autoridad. Esto solo hará que el empleado se sienta intimidado e inseguro.

Lamentablemente, estos sentimientos no harán que mejore o que haga el trabajo como a ti te gusta. Mientras haya inseguridad y miedo a equivocarse, será más probable que se equivoque.

Además, si no está acostumbrado a ese puesto o si en su anterior trabajo había reglas diferentes, es probable que sea más difícil adaptarse.

Entonces, el empleado se equivoca constantemente y, aunque se le reprende por ello, no hay mejora. Esto afecta tu negocio, no solo a nivel de ingresos, sino también de tiempo.

Por suerte, tiene una solución que puedes comenzar a aplicar desde ya para recuperar el tiempo que has perdido.

Tu equipo necesita un líder, no un dictador que les haga sentir desconfianza en sus habilidades

Muchas veces se confunde el liderazgo, con el autoritarismo.

Un líder representa a una persona capaz de guiar a un equipo hacia éxitos, impulsar sus habilidades, alabar sus victorias y corregir sus errores. Siempre desde una posición de respeto.

Durante muchos años las personas acostumbraron a ver a un líder o jefe con la figura de un ogro que tiene en sus manos tu futuro y tu destino. Bueno, no es así.

Para el líder de una empresa, sus empleados deben ser su principal prioridad.

En una ocasión, un emprendedor prometedor cuyo nombre fue olvidado, fundó una empresa. Fueron muchas las personas que se postularon para este gran trabajo.

Al principio, los empleados que pasaron la rigurosa prueba y fueron contratados se sentían eufóricos. Estaban teniendo una oportunidad única.

Lamentablemente, con el tiempo se dieron cuenta que no eran así. Si se equivocaban en algo, el líder de la empresa los reprendía de forma aterradora. Ya no sentían respeto, sino genuino miedo.

Entonces, muchos comenzaron a desistir y dejaron de trabajar con él. Se corrió la voz de sus tratos poco dignos y nadie se atrevió a postularse a los trabajos con generosos sueldos que ofrecía.

Tiempo después, la empresa quebró. Él no entendía por qué.

Un día, en una cafetería, se encontró con un viejo socio que había comenzado a tomar fama gracias a su estupendo negocio que cada día crecía más y más.

Intrigado, este emprendedor que fracasó en su intento, le preguntó cómo lo había hecho.

Su amigo lo miró y le sonrió “no lo hice yo solo, mi equipo de trabajo lo hizo conmigo. Sin ellos, no hubiese podido alcanzar mi sueño. Tuvimos fracasos, pero gracias a ellos hoy tenemos esta victoria”.

Entonces, el empresario comprendió, demasiado tarde, que el motor de una empresa son sus empleados.

Descuidarlos y tratarlos indebidamente solo causó el deterioro de su empresa. No era autoridad lo que profesaba, sino abuso de ella.

Si no quieres terminar como este prometedor empresario, es mejor que en lugar de aplicar el reproche, uses la retroalimentación.

Es una forma más sencilla y menos agotadora de obtener resultados.

Aprende a usar la retroalimentación de la forma adecuada para motivar a tus empleados, no para desanimarlos

La retroalimentación en tu negocio es indispensable si quieres alcanzar los objetivos que te pusiste. Sin embargo, hay que tener mucho cuidado al usarla, pues es un arma de doble filo.

Existen dos tipos de retroalimentación: la positiva y la negativa.

La línea que las separa es muy delgada y es posible que te encuentres usando una que no da mucho resultado. 

Para poder entenderlo mejor, hay que ver qué diferencia a estos dos tipos de “feedback”:

Retroalimentación positiva: Es la que tiene como principal objetivo un cambio en determinado sistema.

Por ejemplo, una retroalimentación positiva se lleva a cabo de forma pacífica, indicando los errores en privado y diciéndole exactamente lo que quieres que mejore.

Siempre destacando aquello que ha hecho bien, diciéndole que tiene el potencial para mejorar. Nunca subestimándolo o hiriendo su orgullo. 

Retroalimentación negativa: Aunque se hace con la intención de que las cosas cambien, causa el efecto contrario, ya que solo hace que las situaciones permanezcan iguales.

Imagina que uno de tus empleados ha estado cometiendo muchos errores en las tareas que le corresponden. Al final, son más los aspectos negativos que aporta.

Entonces tú decides numerar todos sus errores en la reunión general, con todo el equipo de trabajo presente.

Tu intención es que, a partir de esto, se sienta tan avergonzado que deje de cometer errores. Sin embargo, el efecto no es el deseado.

Al contrario, el empleado continúa cometiendo más errores que antes y ahora es mucho peor.

Esto se debe a que con tu sermón se sintió humillado y poco útil, una creencia que internalizó tanto que ahora realmente no puede hacer nada bien.

Entonces, generará más pérdida para tu negocio.

La evolución de tu equipo de trabajo según el uso que le des a la retroalimentación

Se ha comprobado, según encuestas, que un 80% de los empleados reaccionan mejor a las observaciones pasivas, que a los sermones agresivos.

Entonces, reprenderlos desde el enojo y las emociones negativas, dará un efecto contrario a lo que se quiere lograr.

Tu deber es comenzar a implementar una estrategia.

Por ejemplo, semanalmente puedes revisar los trabajos y tareas que se asignaron durante ese período.

Será más fácil localizar los errores o aquellos detalles a mejorar.

Podrás seleccionar a aquellos que necesitan una retroalimentación y se harán breves reuniones indicándoles lo que se desea mejorar para la siguiente semana.

Sin presión, sin agresión y de una manera educada. Les dirás los detalles a mejorar, qué cosas cambiar y que aspectos están bien.

Esto motivará al empleado a mejorar y a aprender de sus errores.

Parece fácil, pero se necesita organización, inversión de tiempo y paciencia para hacerlo. Sin embargo, te aseguramos que lo vale.

Traerá muy buenos resultados a corto y largo plazo para tu negocio. 

Los errores pueden convertirse en una herramienta para aprender y tú puedes utilizarlos para mejorar el desarrollo de tu empresa

Ahora que sabes que tus empleados no cometen errores adrede y que genuinamente quieren tener tu aprobación, podrás comprenderlos un poco mejor.

Seguramente tú también has cometido muchos errores y en ocasiones te sentiste muy mal por ello. 

Pero mirando hacia atrás, sientes que no serías esta persona si no hubieras cometido esos errores.

Exacto, porque ellos fueron una herramienta de cambio. Puedes hacer que esto también ocurra con tu equipo de trabajo.

Aunque los empleados se equivocan, tú puedes darles una retroalimentación en el trabajo que los haga sentirse motivados en lugar de decepcionados o desanimados. 

Siendo el líder, tienes este increíble poder. 

¡Úsalo con cuidado!

El increíble Henry Ford lo demostró así diciendo “el fracaso es simplemente una nueva oportunidad de empezar de nuevo, esta vez de forma inteligente”.

Si quieres aprender a ser el líder que tus empleados respetan y sueñan con ser en el futuro, te traemos una guía increíble con todos los secretos que necesitas saber.

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